Después de despedidas varías las cuales fueron totalmente tranquilas mentira fue puro descontrol, llegó el momento de decir adios, francamente ha sido una de las cosas más difíciles que me ha tocado vivir, el despedirme de mis papas, de mi hermana menor y por sobre todo de mi hermano de 9 años, se me rompió el corazón en mil pedazos verlo llorar por mi, sin embargo debo rescatar que en ningún momento me pidió que me quedara, lo cual interpreto como que él sabe que volveré y que es algo importante para mi.
Luego de pasar por la parte más traumática y dolorosa de todas, pasando policía internacional, nos encontrábamos solos con el negro, quien en todo momento fue un tremendo pilar para mi, aun que el estaba igual de emocional que yo.
Y hasta que nos encontramos embarcados en ese avión GIGANTE, donde pasamos 14 horas de vuelo intenso, porque puta pucha que se movió, pero que eso no lo lea mi papá o jamás vendrá a verme jaja. así que al fin íbamos camino al primer mundo. Ya entrando en el avión era todo diferente, TODO era ingles y la mayoría de los pasajeros eran extranjeros.
Ya llegando a Sidney me di cuenta que todo era muy ordenado, limpio y señalizado. Nuestro primer paso fue comprar un chip para el Negro y un celular para mi porque la pajarita no desbloquió su celular, en fin, cuento corto, al Negro se le bloquió el celular al poner un chip Australiano porque es igual de pajaro que yo y no se sabía ni su cuenta ni su contraseña del Icloud, mientras yo peleaba con mi Iphone 8 nuevo, mentira mi nuevo tamagochi para poder activar el chip, cosa que jamás logré.
Transcurrido el tiempo notamos que nuestro avión a Melbourne saldría en poco tiempo, entonces tomamos un tren dentro del aeropuerto internacional que nos llevaría al aeropuerto nacional, que maravilla de ciudad realmente, JAMAS había visto un metro tan hermoso, de dos pisos, sillas blanditas y totalmente limpio pero como siempre hay un PERO, es caro.
Ya en melbourne tras 16 horas sin dormir cómodamente, nos sentamos para cargar nuestros celulares hasta que un señor amablemente nos invito a irnos del aeropuerto porque lo cerraban (en ese entonces eran las 12 de la noche en AUS), fue ahí donde todo se derrumbo, y el Negro salvador fue ha hablar con el único lugar abierto dentro de la miseria de aeropuerto que es el de Avalon, y tuvimos que tomar un bus que costaba la módica suma de 80 AUD un robo, el cual nos llevó a 40 minutos del aeropuerto a una estación de trenes, donde vimos de todo, enumerando:
1. Es una estación de trenes muy grande y cuando digo grande es porque es TERRIBLE grande
2. hacia un frío que me moría de solo pensar que andaba solo con una polera y un polerón.
3. estuvimos en un lugar cerrado con bancas, donde literalmente estábamos rodeados de homeless, algunos algo psicoticos extraños a mi parecer.
4. ya a las 3 am, estaba lleno de púberes borrachos caminado por los alrededores. Adolescentes casi en bikini jaja mientras yo estaba más abrigada que hija única en ese momento (gracias a mi mami que me ayudo con la maleta y pusimos una parkita)
5. la hora mágicamente cambio, para que se entienda, eran las 1.59 am y de un minuto a otro LITERAL pasaron a ser las 3.00 am, algo que desconozco por qué ocurrió, solo sé que mi celular y los relojes de la estación cambiaron.
6. el bus llego al fin a las 4 am para llevarnos de vuelta al aeropuerto y fue muy puntual, punto positivo.
Como ya éramos en ese momento una pelota de ping pong, regresamos a Sidney no pregunten detalles por qué hicimos esa estúpida vuelta, pero llegamos e inmediatamente embarcamos a Brisbane, llegando aquí a las 9 am, ya las cosas comenzaban a sonreír, el aeropuerto es muy grande, limpio, ordenado, eficiente, etc. Las personas en los escritorios de informaciones fueron muy amables y nos ayudaron a decidir la mejor opción de venir a nuestro nuevo hogar temporal, y para que se hagan una idea, entre tomar un Uber, taxi y el tren hay 1 o 2 dólares de diferencia, juzgue usted mismo. La opción escogida fue la del taxi y desde ya dentro de este vimos la hermosa ciudad, las calles son enormes al igual que sus puentes.
Al fin luego como de 24 horas, llegamos a nuestro hogar temporal el cual tomamos por airbnb, pagina totalmente recomendada y tuvimos la suerte de que la anfitriona esta de vacaciones por lo que tenemos la casa para nosotros solos y es hermosa, al igual que el barrio.
Y es así como llega el final de este capitulo.